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COMO REESTABLECER DE FORMA NATURAL LAS BACTERIAS BENEFICIOSAS DE LA FLORA INTESTINAL

10 de noviembre, 2025

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Los desequilibrios en la flora intestinal se han asociado a enfermedades autoinmunes como la enfermedad de Crohn, la esclerosis múltiple, la obesidad y las enfermedades cardíacas.

La flora intestinal es un conjunto de bacterias conocidas como microbiota. Se encuentran en nuestro intestino y desempeñan un papel crucial en nuestra digestión, ya que descomponen los alimentos que ingerimos en partículas más pequeñas y fáciles de digerir y de absorber además de intervenir en la producción de vitaminas necesarias para la salud.

En nuestro aparato digestivo pueden encontrarse hasta 2000 especies distintas de bacterias, la mayoría de ellas beneficiosas. Sin embargo, alrededor de 100 especies podrían presentar riesgos.

Es complicado, a veces, identificar si algo va mal en nuestra flora intestinal, pero existen una serie de síntomas que nos indican si ésta está dañada.

Síntomas de una flora intestinal dañada.

La flora intestinal puede dañarse de muchas formas, por: consumo de antibióticos, ingesta de muchas grasas saturadas, tóxicos como el tabaco, falta de nutrientes, alimentos con muchos azúcares añadidos, alimentos en mal estado, …etc.

Los síntomas más comunes de una flora intestinal dañada son:

  • Hinchazón abdominal sin causa y con presencia de gases.
  • períodos alternos de estreñimiento y diarrea.
  • Cólicos intestinales, dolor abdominal y molestias en el vientre.
  • Heces y gases con mal olor acrecentado.
  • Aumento de infecciones y enfermedades.

Cuando la flora intestinal está dañada se produce un desequilibrio entre las bacterias beneficiosas y las dañinas. Este desequilibrio entre los microorganismos que conforman la microbiota se conoce como disbiosis. La disbiosis provoca inflamación y un aumento de la permeabilidad de la barrera intestinal, lo que afecta al sistema inmunitario.


Alimentos para una buena salud intestinal

Una dieta equilibrada es la base para una correcta formación del microbioma o de la flora intestinal y de su restablecimiento. Es crucial mantener una alimentación variada que incorpore frutas, verduras, legumbres y semillas. Los alimentos con alto contenido de fibra son aliados para recuperar y mantener una microbiota saludable.

Para restablecer el intestino de una manera rápida, es necesario modificar los hábitos alimenticios y la dieta.

Lo primero que debes hacer es:

 eliminar los alimentos procesados ya que pueden disminuir rápidamente la cantidad de bacterias beneficiosas en el intestino.

limitar la ingesta de carne roja, azúcares, grasas saturadas, lácteos, alimentos precocinados, congelados y en conserva. 

También se recomienda evitar consumir alcohol, fumar o tomar edulcorantes artificiales.

También puedes echar mano de probióticos naturales y consumir alimentos prebióticos para lograrlo.

Los alimentos prebióticos actúan como alimento para las bacterias beneficiosas, fomentando su crecimiento y desarrollo y por tanto, aumentando la presencia de las mismas en el colon ( ejemplo: lactobacilos y bifidobacterias).

Los alimentos ricos en prebióticos incluyen:

  • Plátanos verdes,
  • alcachofas,
  • tomates,
  • trigo integral,
  • cebollas
  • puerros
  • Avena y cebada
  • Manzanas
  • Legumbres (lentejas, garbanzos)

Los probióticos naturales son organismos vivos (bacterias y levaduras) con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes que contribuyen a repoblar la flora intestinal y refuerzan las bacterias beneficiosas, mejorando la salud digestiva y pueden ayudar a prevenir la inflamación intestinal. Suelen estar presentes en alimentos que han pasado un proceso de fermentación natural previo.

Alimentos ricos en probióticos son:

  • Yogur.
  • Kéfir.
  • Kombucha.
  • Chucrut.
  • Pepinillos.
  • Miso.
  • Tempeh.
  • Kimchi.
  • Pan de masa madre.
  • Algunos quesos. Elaborados con leche cruda y sin pasteurizar


Los animales, los mejores amigos de tu flora intestinal

Nuestro sistema inmune y nuestro microbioma necesita exponerse a múltiples bacterias, virus y hongos para reforzarse, por lo que pasar mucho tiempo en casa hace que disminuyamos o eliminemos el contacto con microorganismos importantes que nuestro sistema necesita. Es ahí donde el papel de los animales cobra importancia.

Convivir con animales domésticos o mascotas podría tener un efecto beneficioso al favorece una mayor riqueza microbiana y promover una respuesta inmunológica más tolerante, con potenciales beneficios inmunológicos en diferentes etapas de la vida.

Estudios publicados en revistas científicas demuestran que quienes tienen mascotas cuentan con una microbiota más diversa en comparación con quienes no tienen animales en casa y tienen un riesgo menor de desarrollar la EII. El tener mascotas aumenta la cantidad de dos tipos de bacterias beneficiosas, reduciendo así el riesgo de desarrollar alergias, asma, atopia y obesidad.

Si tu perro llega lleno de tierra y barro después de un paseo, no te alarmes, pues está trayendo consigo una plétora de microbios que refuerzan nuestro sistema inmunitario desde pequeños en adelante.

Estos son estudio muy recientes, pero algunos científicos ya sospechaban anteriormente que la exposición a las bacterias de los animales puede influir en la forma en que nuestras bacterias intestinales metabolizan los neurotransmisores que regulan el estado de ánimo. En otras palabras, pasar tiempo con los animales tiene un efecto antidepresivo y también disminuye el estrés y la ansiedad.


Conclusión

Cuanto más se estudia sobre el microbioma intestinal humano, más evidente es que un intestino sano necesita de la naturaleza. Da igual si es a través de los alimentos que ingerimos, nuestras actividades al aire libre o nuestra relación con los animales. La vida en grandes ciudades o ambientes urbanos, que lleva una gran mayoría de personas hoy en día, afecta mucho a nuestra salud intestinal: el estrés al que muchas personas están sometidas, está ligado a una mala salud digestiva y a inflamación.

Lo mejor es aprender del pasado. Por ejemplo, en la prehistoria, nuestros antepasados comían tierra como suplemento, ya que era rica en minerales y oligoelementos y se tomaba como agente desintoxicante. Bien es cierto que hoy en día no es necesario hacer esto, pero sí que es aconsejable salir más a la naturaleza, pasar más tiempo con tu perro u otros animales y, de vez en cuando, ensuciarte con algún charco.

Referencias:

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