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EII y nutrición
15 de enero, 2026
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La Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) —que incluye la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa— no solo afecta al intestino: también puede tener un gran impacto en la absorción de nutrientes esenciales.
La inflamación intestinal, las cirugías, las dietas restrictivas o algunos fármacos pueden provocar déficits de vitaminas y minerales que afectan al bienestar general, la energía y la calidad de vida del paciente.
Entre ellos destacamos:
1. Vitaminas esenciales
VITAMINA B12: energía, sistema nervioso y glóbulos rojos
La vitamina B12 es clave para formar glóbulos rojos y mantener el sistema nervioso en buen estado. Se absorbe en el íleon terminal, por lo que los pacientes con enfermedad de Crohn que afecta esta zona o que han sido operados (resección ileal) pueden presentar déficits importantes.
Estudios recientes confirman que hasta el 33–40% de los pacientes con Crohn ileal pueden desarrollar deficiencia de B12 si no se suplementa adecuadamente.
Síntomas frecuentes del déficit de vitamina B12:
- cansancio, palidez, hormigueo en manos o pies, dificultad para concentrarse.
Recomendación médica:
- Monitorizar niveles de B12 periódicamente.
- En caso de déficit, suplementar por vía oral, sublingual o intramuscular, según la severidad.

VITAMINA D: huesos fuertes y control de la inflamación
La vitamina D regula el metabolismo del calcio y fortalece los huesos, pero también tiene un papel inmunomodulador.
En la EII, su déficit es frecuente por menor absorción intestinal, menor exposición solar y uso prolongado de corticoides.
Consecuencias del déficit de vitamina D: posibles: osteopenia, osteoporosis y, según evidencia emergente, una mayor actividad inflamatoria intestinal.
Un estudio en Gastroenterology mostró que la corrección de la deficiencia de vitamina D mejora la función intestinal y podría reducir el riesgo de brotes.
Recomendación:
- Determinar los niveles séricos (25(OH)D) periódicamente .
- Mantener valores >30 ng/mL mediante suplementos de vitamina D3 si fuese necesario.
- Combinar con calcio cuando haya riesgo óseo.
VITAMINAS A, E Y K: visión, defensas y coagulación
Estas vitaminas liposolubles dependen de una correcta absorción de las grasas. En pacientes con diarrea crónica o malabsorción (por inflamación o resección intestinal), los déficits son comunes.
- Vitamina A: es esencial para la visión y la mucosa intestinal.
- Vitamina E: antioxidante y neuroprotectora.
- Vitamina K: interviene en la coagulación sanguínea.
Recomendación:
- Analizar los niveles de estas vitaminas en pacientes con EII activa o con pérdida de peso marcada.
- Suplementar bajo control médico si hay déficit documentado.

2. Minerales esenciales que marcan la diferencia
HIERRO
El déficit de hierro es una de las complicaciones más frecuentes de la EII, especialmente en la colitis ulcerosa, debido a pérdidas por sangrado y mala absorción.
Síntomas:
- Fatiga, palidez, taquicardia, dificultad para respirar.
Tratamiento recomendado:
- El hierro oral puede provocar molestias intestinales, por lo que muchos pacientes se benefician del hierro intravenoso (IV), más eficaz y mejor tolerado. Siempre bajo control médico, ajustando la dosis según ferritina y hemoglobina. Las guías ECCO (2015) recomiendan hierro IV cuando la ferritina <30 μg/L o la anemia es moderada-grave.
CALCIO
El calcio es vital para los huesos, los músculos y la transmisión nerviosa. El calcio va de la mano con la vitamina D Los pacientes que toman corticoides tienen un riesgo mayor de osteoporosis.
Consejo:
- Asegurar una ingesta diaria de 1000–1200 mg mediante lácteos, vegetales verdes o suplementos.
- Combinar con vitamina D para mejorar la absorción.
ZINC
El zinc participa en la cicatrización, la inmunidad y la reparación de tejidos. Las diarreas frecuentes y la inflamación intestinal reducen su absorción, generando déficit.
Consecuencias:
- caída de cabello, retraso en la cicatrización, susceptibilidad a infecciones.
Estudios en Clinical Nutrition muestran que la suplementación con zinc puede mejorar la permeabilidad intestinal y reducir la inflamación en la EII
Recomendación:
- Controlar los niveles séricos y suplementar si es necesario (8–11 mg/día en adultos, bajo supervisión médica).

3. Algunos consejos prácticos generales
- Hazte analíticas periódicas para detectar déficits de vitaminas y minerales.
- Sigue una dieta variada y equilibrada, adaptada por un dietista especializado en EII y en caso de que esta sea restrictiva, combinarla con suplementos.
- Aprovecha los periodos de remisión para mejorar tu estado nutricional.
- Evita la automedicación: incluso las vitaminas en exceso pueden ser dañinas.
- Habla con tu médico antes de tomar suplementos: cada paciente tiene necesidades distintas, y los suplementos deben personalizarse.
Conclusión
La nutrición es una parte esencial del manejo de la EII. Cuidar tu intestino es también cuidar cada célula de tu cuerpo. La EII no solo se trata con fármacos, sino también con conocimiento, prevención y una nutrición inteligente.
Detectar y corregir a tiempo los déficits de vitaminas y minerales puede marcar la diferencia entre un paciente con fatiga, brotes frecuentes y pérdida de masa ósea, y otro con energía, equilibrio inmunitario y una mejor calidad de vida.
Bibliografía
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- Battat, R., et al. (2014). Vitamin B12 deficiency in inflammatory bowel disease: prevalence, risk factors, evaluation, and management. Inflammatory Bowel Diseases, 20(6), 1120–1128.
- Yasuda, T., et al. (2021). Zinc supplementation modulates intestinal barrier function in inflammatory bowel disease. Clinical Nutrition, 40(10), 5487–5495.
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- ECCO Guidelines. (2023). Nutrition in Inflammatory Bowel Disease. J Crohn’s Colitis, 17(1), 27–42.
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https://www.saludigestivo.es/wp-content/uploads/2021/09/mes-saludigestivo-nutricion-EII-mi n.pdf
Crohn’s & Colitis Foundation. (s.f.). Nutrition and Ulcerative Colitis (Spanish). Recuperado de https://www.crohnscolitisfoundation.org/sites/default/files/legacy/assets/pdfs/Diet-Nutrition-S panish.pdf
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