Abandonado ya el invierno y con vistas hacia el verano, los pacientes con alguna Enfermedad Intestinal Inflamatoria (EII) se preguntan si es bueno ponerse al sol mientras toman medicación.
Hay que tener en cuenta que la mayor parte de vitamina D que tiene nuestro organismo proviene de la radiación ultravioleta del sol, seguida de la ingesta de alimentos ricos en esta vitamina. En la enfermedad de Crohn, por ejemplo, entre el 60 y el 75% de los pacientes tienen un déficit de vitamina D. En el caso de la Colitis Ulcerosa, un 55% de los pacientes presentan este déficit.
Toda la población debe tomar siempre medidas de prevención para no sufrir daños ante la exposición al sol, pero, además, aquellas personas que estén en tratamiento con determinados fármacos deben tener en cuenta las características del mismo puesto que se pueden ver alteradas sus propiedades o efectos.
Es por esto que pacientes con una EII, especialmente, deben evitar una sobrexposición solar, sin dejar de lado conseguir los niveles apropiados de vitamina D.
-
Vitamina D y EII
La vitamina D favorece la absorción de Calcio, un mineral muy importante para mantener sana nuestra estructura ósea. Es por eso que una adecuada exposición solar ayuda a nuestro organismo a proveerse de los niveles necesarios de vitamina D. Además , la vitamina D podría tener efectos beneficiosos en la evolución de la EII.
La vitamina D no solo regula el metabolismo del calcio, sino que también desempeña un papel crucial en la modulación del sistema inmunológico con efectos beneficiosos potenciales en la evolución de la EII. A través de sus acciones antiinflamatorias, inmunorreguladoras y epiteliales, ayuda a controlar la actividad de la enfermedad y mejóralos resultados clínicos
En la EII, la vitamina D cumple determinadas funciones como:
- Inmunorregulación: La vitamina D reduce la actividad de células T proinflamatorias (Th1 y Th17), y promueve las células T reguladoras (Treg), que ayudan a mantener la tolerancia inmunológica en el intestino y a controlar la inflamación.
- Reducción de sustancias o citocinas inflamatorias: Inhibe la producción de TNF-α, IL-6 e IL-17, que están elevadas en brotes activos de EII.
- Refuerzo de la barrera intestinal: Mejora la integridad epitelial intestinal al aumentar la expresión de proteínas de unión celular previniendo así la entrada de bacterias y antígenos que exacerban la inflamación.
Existen estudios clínicos que han encontrado que niveles adecuados de vitamina D están asociados con:
- Menor actividad clínica de la enfermedad.
- Menor tasa de recaídas en pacientes en remisión.
- Reducción en la necesidad de hospitalizaciones y cirugía.
- Mejora en la calidad de vida reportada por los pacientes.
Por ejemplo, un ensayo clínico aleatorizado publicado en el Journal of Crohn’s and Colitis (2013) demostró que la suplementación con vitamina D3 (hasta 5,000 UI/día) en pacientes con enfermedad de Crohn ayudó a mantener la remisión y a reducir los marcadores inflamatorios.
Se recomienda mantener niveles séricos de 25(OH)D por encima de 30 ng/mL en pacientes con EII. Y por ello, la suplementación oral suele ser necesaria, especialmente en invierno o en pacientes con absorción alterada o baja exposición solar.

-
Medicamentos para la EII y Exposición solar
Algunos estudios han sugerido que una mayor exposición solar podría estar asociada con un menor riesgo de desarrollar enfermedad de Crohn,. En concreto un estudio prospectivo en Francia descubrió que las mujeres con mayor exposición al sol tenían un riesgo significativamente menor de desarrollar enfermedad de Crohn, aunque no se observó la misma asociación con la colitis ulcerosa.
Sin embargo algunos medicamentos para la EII son fotosensibilizantes. Esto quiere decir que pueden producir reacciones de fotosensibilidad, ocasionando daños cutáneos anormales producidos por la interacción entre un agente químico fotosensibilizante (algunos fármacos) y la radiación solar.
La radiación ultravioleta (UV) está altamente relacionada con la aparición de tumores en la piel y reacciones de fotosensibilidad a fármacos. En cuanto a los tumores, la radiación se va acumulando a lo largo de nuestra vida en lo que se denomina memoria de la piel. El riesgo de tumores en la piel aumenta en pacientes bajo tratamiento con fármacos inmunosupresores, especialmente aquellos en tratamiento con tiopurinas.
-
Medidas de prevención solar.
Cómo debes hidratar la piel después de tomar el sol | Belleza
- Evitar la exposición solar en las horas punta (desde las 12:00h hasta las 16:00h), ya que es el momento en donde existe una máxima radiación UV.
- Usar prendas de ropa para protegerse del sol como gorros, camisetas o gafas de sol.
- Evitar las famosas cabinas de bronceado.
- Aplicar cremas de factor de protección muy alto (preferentemente 50+) y con filtros de rayos UVA y UVB.
- Para que los protectores sean efectivos debes usar la cantidad suficientes cubriendo toda la superficie del cuerpo.

Es importante acordarse de zonas como las orejas o el cuero cabelludo.
- Aplicar las cremas en piel seca, ya que las gotas de agua hacen efecto de lupa, aumentando así el riesgo de quemaduras.
- Aplicarse el protector 30 minutos antes de exponerse al sol.
- Reponer el fotoprotector después de cada baño prolongado o cada dos horas.
- Usar cremas resistentes al agua y, de bañarse durante más de 20 minutos, reaplicarlas después del baño.
-
El sol y los más pequeños

La deficiencia de vitamina D es común en la población pediátrica con EII y se asocia con una mayor actividad de la enfermedad. Por lo tanto, es fundamental monitorizar y corregir los niveles de vitamina D como parte del tratamiento integral de la EII en pacientes pediátricos.
Un estudio observacional en niños con enfermedad de Crohn encontró que aproximadamente el 19% presentaban deficiencia y el 38% insuficiencia de vitamina D. Esta deficiencia se atribuye a factores como la mala absorción intestinal, la inflamación crónica, la menor exposición solar y las restricciones dietéticas asociadas a la enfermedad.
En la Universidad Nacional de Australia, investigadores han señalado que los niños que se exponen al sol durante media hora al día reducen en un 20% el riesgo de desarrollar una Enfermedad Inflamatoria Intestinal EII).
A pesar de esto, es necesario ser inteligente con respecto al sol y proteger a los más pequeños y a nosotros mismos de las radiaciones solares con las medidas anteriormente citadas.
Con todo, vale la pena salir al aire libre, tomar algo en alguna terraza… pero siempre de forma segura y con cremas fotoprotectoras en el cuerpo.
Referencias
- Infosalud. (2019, 31 de mayo). Media hora de sol podría disminuir el riesgo de enfermedad inflamatoria intestinal en niños. Infosalus.com. Recuperado de https://www.infosalus.com/salud-investigacion/noticia-media-hora-sol-podria-disminuir-riesgo-enfermedad-inflamatoria-intestinal-ninos-20190531105229.html
- Asociación Española de Enfermos de Crohn y colitis Ulcerosa (ACCU) / EII LAFE. (s.f.). Tomar el sol y la medicación en la EII. Recuperado de https://eiilafe.com/tomar-sol-medicacion-eii/
- EducaInflamatoria. (s.f.). Actividad física y exposición solar. https://educainflamatoria.com/actividad-fisica-y-exposicion-solar/
- Gisbert, J. P., Chaparro, M., Rodríguez, C., Bermejo, F., Barreiro-de Acosta, M., & Esteve, M. (2019). Exposición solar y enfermedad inflamatoria intestinal: más allá de la vitamina D. Gastroenterología y Hepatología, 42(8), 480–488. https://doi.org/10.1016/j.gastrohep.2019.04.006
- Prévost Jantchou, Francoise Clavel-Chapelon, Antoine Racine, et al., High Residential Sun Exposure Is Associated With a Low Risk of Incident Crohn’s Disease in the Prospective E3N Cohort, Inflammatory Bowel Diseases, Volume 20, Issue 1, 1 January 2014, Pages 75–81
- Raúl Vicente Olmedo-Martín,, Inmaculada González-Moleroc, Gabriel Olveirac, et al: Sunlight exposure in inflammatory bowel disease outpatients: Predictive factors and correlation with serum vitamin D. Gastroenterol. Y Hepatol. 2019 (42) 10: 604-613.
- Durá-Travé, Teodoro, Gallinas-Victoriano, Fidel, Chueca Guindulain, María Jesús, & Berrade-Zubiri, Sara. (2015). Deficiencia de vitamina D en escolares y adolescentes con un estado nutricional normal. Nutrición Hospitalaria, 32(3), 1061-1066.